miércoles, 6 de febrero de 2008

DIGNO EJEMPLO A SEGUIR


Caretas 14 de Enero del 2008

Montserrat no es la única obra del Padre Serpa. Desde 1999, en el Instituto Superior Tecnológico de Nuestra Señora de Montserrat, en Huachipa, recibe a 150 alumnas provenientes de las zonas más pobres de la sierra y selva peruana, desde Cajamarca hasta Puno. Ahí estudian para convertirse en Promotoras de Desarrollo Comunal.
El proceso de reclutamiento se hace a través de publicidad en los medios de comunicación de cada localidad y las potenciales alumnas son evaluadas por el maestro de la escuela, las autoridades del pueblo y el párroco.
Una vez seleccionadas aquellas jóvenes con mayor potencial son enviadas a Lima donde les toman un examen para asegurarse que su nivel académico de ingreso sea óptimo y estén en condiciones de asimilar la intensa carga de estudios.
Las jóvenes son capacitadas en una variedad de oficios como la crianza de animales, la elaboración de productos lácteos y la organización de actividades comerciales y de exportación. La formación incluye comenzar el día trotando a las 5 a.m., para luego del izado de bandera comenzar clases a las 8 a.m. Esta disciplina está garantizada por la Policía Femenina, a cargo de la seguridad del internado.
Para graduarse es necesario, además de haber aprobado todos los cursos, presentar un proyecto de desarrollo especialmente preparado para su pueblo de origen, proyecto que es sustentado con la ayuda de un power point ante un jurado y todas sus compañeras presentes.
Luego de su graduación, tienen que cumplir con el compromiso firmado cuando llegaron de volver a sus pueblos de origen para poner en práctica sus conocimientos, mientras que el instituto les hace un seguimiento de por lo menos un año para asegurarse que así sea.
El Sueño Del Instituto
Desde su fundación las instalaciones de Huachipa han ido creciendo austera pero permanentemente. Tiene en la actualidad sólo tres de aulas y algunos otros ambientes que sirven de talleres. Sin embargo la visión es aumentar el número de alumnas, entre 200 y 300.
Además, la idea es convertir el centro en un instituto técnico-pedagógico, que permitirá pasar de un internado de tres años a uno de cinco, egresando alumnas con título de profesoras técnicas a fin de tener todas las credenciales para iniciar actividades de enseñanza también en sus pueblos.
Los cimientos para esta nueva etapa se encuentran actualmente en construcción. Se trata un nuevo pabellón con doce aulas y un auditorio, edificación que avanza a duras penas y que sólo será posible terminar con la ayuda de todos aquellos que aporten un granito de arena.
Todo esto traerá como beneficio lograr el objetivo mayor que es promover el desarrollo del país, sembrando a estas jóvenes como semillas distribuidas por todo el país con una capacitación difícilmente alcanzable en su lugar de origen. Una oportunidad que soluciona también la situación especialmente crítica para las mujeres en estas zonas, ya que es a los hombres a quienes se les prioriza la educación, mientras que a ellas se les encomienda labores domésticas o de pastoreo.
El jueves 10 estará en Huachipa el Director General de Educación Superior y Técnico-Profesional del Ministerio de Educación, Manuel Solís Gómez, en visita oficial para ver la nueva currícula de educación con el fin de cimentar su paso de instituto tecnológico a instituto tecnológico pedagógico. Así sea.

Definitivamente, este tipo de labor, es la que nuestro querido País requiere. Una persona que en forma silenciosa y con medios bastante limitados va consiguiendo los cambios que nuestro Perú, necesita. Lo ideal sería que las grandes instituciones Privadas que son las que mayoritariamente siempre ocupan las primeras planas con ideas, actividades y proyectos que al final solo quedan en palabras fueran eficaces y eficientes como lo es esta institución sin mayores recursos.
Padre Serpa, felicitaciones

Descansa En Paz que ya cumpliste con el mundo.






1 comentario:

Anónimo dijo...

Querido Profesor que bello mensaje dignos comentarios suyos.
Me alegra mucho leer todo lo que Ud. escribe.
Una Alumna